Robo a Autotransporte: Por Alejandro Desfassiaux
Cifras oficiales indican que el robo a transportista presentó una cifra récord en 2018, con 13 mil 068 delitos, de los cuales, 11 mil 69 fueron con violencia, es decir, el 84.7%, mientras mil 999 fueron sin violencia.
Desde esa fecha, se ha mostrado una tendencia a la baja, toda vez que el año pasado se presentaron 6 mil 263 robos a transportistas, de los cuales solamente el 81.7% fueron con violencia.

De acuerdo con el Gobierno federal, el promedio diario de robo a transportista respecto de 2018 se ha reducido en un 54%. Cifras a octubre de 2025.
Sin embargo, estas cifras no concuerdan con el nivel de violencia que ha escalado en el robo a transportistas: los asaltos a mano armada muchas veces terminan con el secuestro del operador.
Este delito se concentra principalmente en la zona centro y Bajío del país, siendo el Estado de México y Puebla los estados con mayor incidencia. De acuerdo con el reporte Anual 2024 Robo de Transporte de Carga de Overhaul, en 2024, los tres productos más robados durante 2024 fueron Alimentos y bebidas (32%), Construcción e Industrial (14%) y Misceláneos (9%). Es importante subrayar que los productos más robados son aquellos que son fácilmente comercializables en mercados y tianguis.
La autopista México-Veracruz concentra más del 10% del robo de carga en México
Hay que decir que comienza una escasez de conductores, debido al riesgo que implica ser operador de un camión de transporte de carga, pues los delincuentes no se conforman con robar la mercancía o la unidad, ahora, como ya se dijo, secuestran a los operadores.
El robo a transporte de carga tiene un profundo impacto en la economía, para las empresas se generan pérdidas, pero así no sean víctimas de este delito, se suman costos de aseguradoras, y cargas administrativas adicionales.
La prevención es fundamental, y las empresas transportistas, en conjunto con una empresa de seguridad calificada, deben diseñar rutas eficientes que minimicen al máximo las paradas no autorizadas, así como contar con protocolos de actuación adecuados, monitoreo y comunicación constante con el conductor.
No debe haber lugar para la improvisación, por ejemplo, cuando ocurre un accidente en carretera, los riesgos se incrementan, y salvaguardar la integridad del conductor debe ser el primer punto que resolver, seguido de bloqueos remotos de la unidad, monitoreo en tiempo real de la situación y notificación inmediata y comunicación estrecha con las autoridades competentes.
