El experto en Inteligencia Artificial, Juan Lombana, advirtió al sector gasolinero sobre el impacto inminente de la IA y cómo adoptarla para no desaparecer del mercado, durante su participación en la Onexpo Convención y Expo Mérida 2026.
La llegada de la Inteligencia Artificial (IA) no es una simple tendencia tecnológica, sino una transformación profunda que redefinirá el panorama empresarial, incluyendo a las industrias más tradicionales. Así lo expuso Juan Lombana, excolaborador de Google y fundador de Mercatitlán, durante su conferencia «¿IA valió? ¿Cómo sobrevivir a la era digital?», impartida en el marco de la Onexpo Convención y Expo Mérida 2026.
Ante un público compuesto principalmente por empresarios del sector gasolinero, Lombana desmitificó el miedo al reemplazo tecnológico y ofreció una ruta clara para convertir a la IA en la principal aliada de los negocios.
Un cambio monumental en la historia
Para dimensionar el impacto de esta tecnología, el conferencista fue contundente al compararla con descubrimientos que alteraron el curso de la humanidad. «La inteligencia artificial verdaderamente es un cambio del tamaño de la electricidad. Es como tener un mundo antes de la electricidad y después de la electricidad», afirmó Lombana.
El experto explicó que, aunque el Foro Económico Mundial pronostica la pérdida de millones de empleos, también se crearán nuevas oportunidades. Sin embargo, advirtió que la transición no será automática, sino que requerirá un esfuerzo manual por parte de los empresarios para reeducarse y adaptar sus modelos de negocio. El verdadero peligro, señaló, radica en la inacción impulsada por la confianza desmedida en las habilidades actuales.
El fin del ego empresarial
Uno de los mayores obstáculos para la adopción de la Inteligencia Artificial es la resistencia humana. Lombana destacó que muchos directivos creen equivocadamente que sus tareas intelectuales, analíticas o de ventas son insustituibles.
«Si nosotros pensamos que tenemos una inteligencia mayor que la de la inteligencia artificial, estamos totalmente fritos, porque ese ego al que nos estamos aferrando es el que nos va a hacer que no usemos la inteligencia artificial como una herramienta y que entonces nuestra competencia la empiece a usar y nos destruya», advirtió tajantemente.
Para obtener resultados de calidad, el secreto no radica en la herramienta elegida, sino en saber darle instrucciones precisas. Lombana detalló que la IA requiere un contexto detallado, límites claros y un objetivo definido. «El límite de la inteligencia artificial eres tú. Si la inteligencia artificial te está entregando una porquería, es tu culpa», sentenció, comparando el proceso con la capacitación profunda que requiere un nuevo empleado al ingresar a una compañía.
El reto humano y la alineación de incentivos
Implementar esta tecnología conlleva un reto fundamental: el personal. Lombana reconoció que existe fricción porque los trabajadores temen ser reemplazados al enseñar sus procesos a una máquina. El especialista argumentó que, si no hay una alineación de incentivos donde el empleado también se beneficie de la eficiencia lograda por la IA, la adopción fracasará.
El éxito no consiste en automatizar toda la empresa, sino en identificar el veinte por ciento de las tareas operativas o repetitivas para delegarlas. «Tienes que identificar en qué actividades tienes un valor agregado, en donde tú sí eres bueno, donde tú sí das valor; esas te las quedas», aconsejó.
Análisis: La Inteligencia Artificial en la administración gasolinera
El punto cumbre de la charla aterrizó en la realidad de los asistentes. ¿Cómo afecta una tecnología digital a un sector que vende un producto físico como la gasolina? Lombana explicó que la competencia no provendrá de estaciones de servicio manejadas por robots de metal, sino de los propios colegas del sector que optimicen sus operaciones.
Las administraciones de las gasolineras tienen una oportunidad invaluable de crecimiento si aplican la IA de forma estratégica en sus procesos administrativos (o de «oficina trasera»). A partir de la conferencia, se puede analizar que la aplicación ideal en este sector se divide en las siguientes áreas:
- Gestión de Recursos Humanos: Las estaciones de servicio pueden usar la IA para mejorar los procesos de reclutamiento, lo que disminuirá la alta rotación de personal típica del sector.
- Eficiencia Financiera y Operativa: Herramientas de análisis de datos pueden realizar conciliaciones en segundos, predecir el flujo de ventas, reducir errores financieros y optimizar los días de inventario.
- Cumplimiento Regulatorio: Ante las constantes y complejas normativas del sector, la IA puede actuar como un asistente legal que monitoree leyes, detecte cambios regulatorios y envíe resúmenes automatizados a los directivos, evitando multas y reduciendo costos de asesoría.
- Atención al Cliente: Sistemas de respuestas automatizadas y análisis de servicio pueden mejorar la experiencia del consumidor, acelerando las ventas.
Reducción de costos
Al implementar estas herramientas, la estación de servicio reduce significativamente sus costos operativos y aumenta su margen de ganancia. Esto permite mejorar las instalaciones, ofrecer mejores precios y contratar personal más capacitado.
Lombana resumió esta cruda realidad empresarial para el sector gasolinero con un pronóstico irrefutable: «No es el robot que te quita tu trabajo, no es el robot que tira tu industria […] es el de la mesa de al lado de ti, que sale de aquí tan incentivado, mete IA en cuatro procesos, hace que venda veinte por ciento más, reduce sus costos treinta por ciento y te aplasta como cucaracha vendiendo gasolina igual que tú».
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