El precio de la mezcla mexicana de exportación cortó su racha negativa, en línea con sus pares internacionales, rebotando de sus peores registros desde finales de febrero.
En los mercados globales, los precios del petróleo cerraron en terreno positivo, al regresar al primer plano las tensiones geopolíticas.
Los ataques entre Estados Unidos e Irán pusieron de manifiesto la fragilidad de su acuerdo de paz provisional. Sin embargo, pero las expectativas de una recuperación sostenida del transporte de energía a través del estrecho de Ormuz limitaron los avances
Se espera que los equipos técnicos iraníes y estadounidenses que trabajan en la aplicación de un acuerdo de paz provisional se reúnan en Doha en los próximos días.
A finales de marzo, la perspectiva de un bloqueo prolongado en el crucial Estrecho había catapultado los precios del petróleo sobre los 100 dólares. En ese momento, Rystad Energy anticipó que una escalada aguda entre EEUU e Irán podría elevar el crudo hasta 180 dólares por barril en agosto.
Te puede interesar: Mezcla mexicana se desploma 10% en la semana
En este contexto, de acuerdo con Pemex, el precio de la mezcla mexicana de exportación rebotó 2.40% para cerrar en 67.37 dólares el barril. El viernes culminó sobre 65 dólares, su menor valor en cuatro meses. La mezcla cerró en 63.46 dólares el 27 febrero, un día antes del inicio de la hostilidades bélicas en Irán. Desde el 4 de mayo, cuando culminó en 110.78 dólares, la mezcla acumula una merma de 38%.
A pesar de la racha negativa, en lo que va del año, la mezcla aún acumula una ganancia de 22%. A mediados de mayo, llegó acumular hasta una ganancia de 95% en el año.
En Londres, el contrato del crudo Brent para agosto ganó 1.61% hasta 73.15 dólares. Mientras en Nueva York, su equivalente estadounidense, el WTI ascendió 2.20% para cerrar en 70.75 dólares el barril.
El crudo Brent había cayó un 10.6% la semana pasada, lo que supuso su tercer descenso semanal consecutivo, después de que los envíos de crudo a través del estrecho alcanzaran su nivel más alto desde que comenzó la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
El Estrecho de Ormuz es una arteria vital por donde fluye aproximadamente el 20% del suministro diario de petróleo del mundo. Su cierre, iniciado el pasado 28 de febrero tras ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Teherán, arrastróa a las existencias mundiales de hidrocarburos a mínimos históricos.
