El sector energético y logístico del noreste del país marca un hito con la entrada en operaciones de la T-MEC Terminal Puerto del Norte, ubicada en Matamoros, Tamaulipas. El estado actual de la infraestructura y los nuevos proyectos vinculados a este nodo marítimo fueron presentados de forma oficial durante el encuentro titulado «México en decisión 2026: Puerto del Norte-Matamoros, en operación», un espacio donde autoridades gubernamentales y representantes del sector privado revisaron el panorama portuario regional.
Entre las primeras acciones logísticas programadas destaca el dragado de mantenimiento en el canal de navegación y el área de muelle. Estas labores de adecuación técnica estarán a cargo de la compañía especializada Boskalis, con la finalidad de preservar las condiciones operativas idóneas y permitir el arribo seguro de embarcaciones de hasta ocho metros de calado. De manera paralela, la terminal consolidó la incorporación de Woodside Energy como usuario estratégico para el desarrollo del proyecto Trion en aguas profundas. En marzo, Woodside Energy anunció el inicio de la campaña de perforación de 24 pozos submarinos.
Juan Carlos Ocejo Pérez, director general de Puertos de Mota-Engil México, detalló que el plan maestro también incluye mejoras sustanciales en la conectividad terrestre regional, tales como la adecuación de curvas carreteras, disponibilidad energética a corto plazo y la puesta en marcha de la denominada Fase 0. Asimismo, su cercanía con el Cinturón Plegado Perdido ofrece ventajas geográficas únicas para robustecer las operaciones costa afuera.
Te puede interesar: CEO de Woodside Energy supervisa fabricación de la FPU Tlaloc para el proyecto Trion
Por su parte, Gustavo Guzmán Fernández, director general de API Tamaulipas Puerto del Norte-Matamoros, expuso los avances de este complejo de vocación multipropósito. Diseñada para atender carga general, graneles, contenedores, operaciones RoRo y servicios offshore, la terminal se perfila como una alternativa logística clave para empresas instaladas en Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y el sur de Texas, respondiendo a los desafíos que plantea la tendencia del nearshoring.
