El Gobierno de México publicó el acuerdo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que mantiene en cero los estímulos fiscales a los combustibles para la última semana de febrero, por lo que los consumidores continuarán pagando el total del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en gasolinas y diésel, sin cambios en el IVA.
Con esta decisión, se acumulan 46 semanas consecutivas con las cuotas del IEPS aplicadas en su nivel máximo, una situación que ha permitido a Hacienda recaudar íntegramente el gravamen conforme a la Ley de Ingresos. El próximo viernes se dará a conocer el acuerdo correspondiente a la primera semana de marzo.
El incremento del IEPS entró en vigor el 1 de enero, como ocurre cada año, en línea con la inflación anual. A diferencia de periodos anteriores, el ajuste no fue amortiguado mediante estímulos fiscales, lo que ha reducido el margen de maniobra para contener precios al consumidor.
En este contexto, se mantiene el acuerdo anunciado en diciembre por las secretarías de Hacienda y Energía para procurar que el litro de gasolina de bajo octanaje se ofrezca por debajo de 24 pesos. Si bien la mayoría de las estaciones se han apegado al compromiso impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el alza del IEPS ha estrechado los márgenes de ganancia, limitando incentivos adicionales para reducir precios.
Para el periodo del 21 al 27 de febrero, las cuotas del IEPS quedaron en 6.7001 pesos por litro para gasolina regular; 5.6579 pesos para premium; y 7.3634 pesos para diésel. Estos montos no aplican en Ciudad Juárez ni en otras zonas fronterizas, donde existen estímulos diferenciados por su cercanía con Estados Unidos y Guatemala.
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Especialistas subrayan que, aunque las cuotas del IEPS son un componente clave, el precio final al público depende también de factores como costos de producción, logística, distribución y decisiones comerciales de cada estación de servicio. En suma, el escenario fiscal actual mantiene presión sobre los precios, aun con acuerdos para moderar su impacto en el bolsillo de los consumidores.
