El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha extendido una invitación a los máximos ejecutivos de las casas comerciales de materias primas Vitol y Trafigura para sostener conversaciones este viernes en la Casa Blanca sobre la comercialización del petróleo venezolano. Estas reuniones forman parte de la estrategia de la administración estadounidense para reactivar y reorganizar las ventas de crudo de Venezuela tras recientes cambios políticos en ese país.
Vitol y Trafigura, dos de las mayores comercializadoras de petróleo a nivel global, tienen una amplia experiencia en el manejo de crudo y productos energéticos, lo que podría ser clave para las próximas etapas del plan estadounidense. Vitol, con sede en Ginebra, incluso ha recibido una licencia especial preliminar del gobierno de EE. UU. que le permitiría comenzar negociaciones para importar y exportar petróleo venezolano por un período de 18 meses.
Aunque Estados Unidos ha buscado tradicionalmente que las grandes petroleras estadounidenses lideren la reactivación de la industria venezolana, las casas comerciales europeas han dominado históricamente el comercio global de crudo y podrían facilitar la venta del crudo venezolano en mercados internacionales. La reunión en la Casa Blanca será conjunta con representantes de las principales petroleras estadounidenses y tiene como objetivo explorar mecanismos para comercializar el petróleo venezolano en un contexto de cambio en la administración de ese país.
La administración Trump ha destacado su intención de controlar las ventas e ingresos del petróleo venezolano de forma indefinida, una postura que ha cobrado relevancia tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y los acuerdos alcanzados para exportar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidos.
Te puede interesar: Venezuela se dispone a exportar petróleo por valor de 2,000 MDD a EEUU
Las negociaciones con Vitol y Trafigura reflejan un enfoque más amplio de Washington para asegurar y estructurar un mercado sostenible para el crudo venezolano, aprovechando la experiencia de los grandes comercializadores mundiales además de la infraestructura y producción estadounidense.
