La startup letona Deep Space Energy cerró una ronda pre-seed por 350,000 euros, liderada por Outlast Fund y el inversionista ángel Linas Sargautis, exfundador de NanoAvionics. Además, aseguró 580,000 euros adicionales en contratos públicos y subvenciones provenientes de la Agencia Espacial Europea (ESA), el programa DIANA de la OTAN y el gobierno de Letonia.

La compañía destinará los recursos al desarrollo y comercialización de un generador de energía basado en radioisótopos, tecnología que utiliza materiales derivados de residuos nucleares capaces de generar calor mediante desintegración natural. Según Mihails Ščepanskis, fundador y CEO, el sistema convierte ese calor en electricidad utilizando cinco veces menos combustible radioisotópico que los generadores termoeléctricos tradicionales (RTG) empleados actualmente en el espacio.
La tecnología, validada en laboratorio, está orientada a reforzar la resiliencia de satélites estratégicos, proporcionando energía auxiliar independiente de la solar. Esto resulta clave para activos de alto valor en órbitas media (MEO), geoestacionaria (GEO) y altamente elíptica (HEO), esenciales en sistemas de reconocimiento militar, radares SAR, inteligencia de señales y detección de misiles. La empresa subrayó que su generador no está diseñado para fines armamentísticos.
Ščepanskis señaló que la guerra en Ucrania evidenció la importancia crítica de los datos satelitales y la dependencia europea de activos estadounidenses, especialmente en órbita GEO. En este contexto, la compañía busca fortalecer la soberanía tecnológica europea mediante sistemas energéticos más resistentes a fallos y ataques no cinéticos.
A largo plazo, Deep Space Energy apunta a la economía lunar. Su generador requeriría cerca de 2 kg de Americio-241 para producir 50 watts en un rover lunar, frente a los 10 kg necesarios en sistemas RTG convencionales. Esta eficiencia podría acelerar misiones vinculadas a programas como Artemis o Moon Village, permitiendo operaciones durante las noches lunares de 354 horas y temperaturas de hasta -150 °C.
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Fundada en 2022 y con filial en Reino Unido, Deep Space Energy se posiciona como la primera empresa letona seleccionada por DIANA de la OTAN, consolidando a la región báltica como emergente polo de innovación espacial.
