Cambio, Mentalidad y Cultura: Gisela Ballados Zamorano, Operario Especialista Capturista a Bordo de la Plataforma Semisumergible Neptuno
En el dinámico sector energético de México, la eficiencia operativa a bordo de activos críticos, como la Plataforma Semisumergible Neptuno, depende intrínsecamente de la calidad y capacidades del talento a bordo.
Gisela Ballados Zamorano, quien se desempeña como Operario Especialista Capturista en Cotemar, ejemplifica cómo la integración femenina en roles técnicos operativos es una ventaja competitiva tangible. Su trayectoria en alta mar revela una perspectiva vital para la toma de decisiones en la gestión de la gente y la optimización de procesos.
Resiliencia ante la rotación offshore
La dinámica de periodos de trabajo en la industria costa afuera, presenta desafíos logísticos y emocionales únicos. Para Gisela, el reto principal ha sido la gestión familiar dual, al tener que fungir como “madre y padre para mi hija y tener que dejar a mi hija por 14 días”. No obstante, la profesionalización del sector ha permitido convertir este sacrificio en una inversión a largo plazo. La especialista destaca que ha logrado superar la barrera de la distancia “a través de la educación que le he podido brindar por mi trabajo durante mi ausencia”, demostrando que el desarrollo profesional en la industria energética es un motor clave de movilidad social y estabilidad económica.
Un entorno de confianza y respeto
Contrario a ciertos estigmas históricos sobre la hostilidad en el trabajo de campo, Gisela describe la influencia de su género en el desarrollo de su carrera como un factor netamente positivo. Asegura que, en su experiencia a bordo, “el ambiente laboral ha sido de respeto, confianza”. Esta afirmación valida las políticas de inclusión y ética corporativa implementadas por empresas como Cotemar, líderes en el Golfo de México, que demuestran que un entorno psicológicamente seguro es fundamental para el desempeño técnico.
Liderazgo orientado a resultados
La visión de Gisela sobre el liderazgo femenino es pragmática. No se trata de imponer autoridad, sino de una capacidad para “influir sobre los demás de manera positiva y sutil”. Esta influencia es crucial para “detectar áreas de oportunidad y mejorar los procesos en pro de los objetivos establecidos por la organización”. Esta capacidad de diagnóstico y mejora continua es un activo invaluable en operaciones complejas donde la precisión es obligatoria.
Innovación a través de la diversidad
El empoderamiento real requiere cambios estructurales en la jerarquía corporativa. Gisela Ballados sugiere que la clave está en empoderar a la mujer “dándole la oportunidad de ocupar puestos de mayor relevancia”. Al integrar mujeres en niveles decisivos, se aporta “una visión distinta para el cambio de cultura y concientización”. Se debe buscar “el hacer cosas diferentes para obtener resultados diferentes”.
Habilidades blandas en entornos críticos
Para las nuevas generaciones de ingenieras que buscan integrarse a estos entornos dominados tradicionalmente por hombres, Gisela enfatiza que el éxito técnico debe ir acompañado de “resiliencia, compromiso e inteligencia emocional”, calificándolas como “habilidades blandas fundamentales para desarrollarse en entornos culturales diferentes”. Finalmente, exhorta a sus colegas varones a practicar el “respeto, empatía, escucha activa” para consolidar equipos de alto rendimiento.
