Operadora CICSA, empresa propiedad del magnate Carlos Slim, decidió retirarse de la licitación pública de Petróleos Mexicanos (Pemex) destinada al arrendamiento de una plataforma de perforación marina semisumergible. Esta salida deja como único participante del concurso a un consorcio internacional con fuerte presencia de capital proveniente de la India.
De acuerdo con el acta de presentación y apertura de propuestas del procedimiento de contratación con clave DEE-CAI-A-GCEE-100-105496-26-1, la filial de Grupo Carso envió una carta de disculpa formal y optó por no presentar ninguna oferta técnica ni económica. La decisión generó sorpresa en el sector energético, dado que semanas atrás CICSA figuraba activamente entre las compañías más interesadas en obtener el contrato para operar en el Golfo de México.
Consorcio internacional queda como postor único
Además de la deserción de CICSA, la firma SCJ Constructora también declinó participar formalmente en la licitación. Ante este panorama, Pemex recibió una sola propuesta conjunta, integrada por el bloque transnacional OGD Services Holdings Limited, Essar Shipping DMCC, Energy II Limited y Corporación Gargnano, S.A. de C.V. Ahora, la petrolera estatal deberá evaluar exhaustivamente la viabilidad técnica, económica y financiera de dicha oferta para determinar si cumple con los estrictos requisitos de las bases.
La retirada de la empresa de Carlos Slim coincide con las recientes reservas expresadas por el empresario sobre los proyectos de exploración marina. En mayo pasado, Slim se distanció públicamente del desarrollo del campo gasífero Lakach, argumentando que la complejidad técnica y los elevados costos reducían su viabilidad financiera frente a otras opciones en tierra.
El contrato en juego contempla el arrendamiento con mantenimiento integral de una unidad semisumergible capaz de operar en tirantes de agua de al menos 328 pies y perforar hasta 24,600 pies de profundidad. Esta infraestructura está destinada al pozo exploratorio Mistle-1EXP, ubicado en aguas someras frente a las costas de Tabasco, una región que Pemex considera estratégica para apuntalar la producción futura de hidrocarburos.
