El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, aseguró que el proyecto de la planta de gas natural licuado (GNL) en Guaymas, denominado AMIGO GNL, ya cuenta con todos los permisos necesarios para su establecimiento. La obra contempla una inversión estratégica de 6,800 millones de dólares destinada a satisfacer la demanda de los mercados asiáticos.
El mandatario estatal enfatizó que el megaproyecto energético va por buen camino tras un largo proceso de gestión. “Tenemos cinco años y fracción impulsando la instalación de la planta, desde mi etapa de transición, como gobernador electo, estoy empujando ese proceso”, puntualizó Durazo Montaño, minimizando los recientes desafíos legales que enfrenta la iniciativa de infraestructura.
Freno ambiental y movilización comunitaria en Guaymas
Sin embargo, las declaraciones del Ejecutivo sonorense contrastan con la realidad jurídica del proyecto. Las organizaciones Artículo 19 y Nuestro Futuro A.C. informaron que un juzgado federal concedió una suspensión definitiva dentro de un juicio de amparo. Esta resolución ordena a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) abstenerse de emitir cualquier autorización en materia de impacto ambiental hasta que se resuelva el fondo del juicio, debido a presuntas violaciones a los derechos de acceso a la información y participación ciudadana.
El recurso legal se fundamenta en las observaciones técnicas enviadas por más de 4,800 personas, quienes alertaron sobre los riesgos ecológicos en el Golfo de California, afectando a especies marinas protegidas como las ballenas en sus rutas de migración y reproducción. Paralelamente, la oposición comunitaria se ha intensificado en Guaymas a través de eventos culturales como «Consciencia I, Puerto Arte», un espacio de diálogo y resistencia pacífica que congregó a la ciudadanía en defensa del mar y en contra de la instalación de la planta de licuefacción.
