La balanza comercial de México presentó resultados sólidos al cierre del primer trimestre de 2026, destacando un dinamismo notable en el sector energético. Las exportaciones petroleras registraron un aumento del 14.79% en marzo, alcanzando una suma de 1,707 millones de dólares. Esta cifra supera los 1,487 millones facturados en febrero y representa un crecimiento acumulado del 53% respecto a los 1,111 millones de dólares reportados en enero.
Este repunte en el valor de las ventas al exterior se vio favorecido directamente por la cotización de la mezcla mexicana de crudo, la cual se situó en un promedio de 84.10 dólares por barril durante marzo. Dicho precio resultó significativamente superior (23.86 dólares adicionales) al registrado el mes previo. Este fenómeno es reflejo de la volatilidad en los precios internacionales del petróleo, acentuada por la crisis en Medio Oriente y las complicaciones logísticas en el estrecho de Ormuz, punto crítico por donde transita el 20% del crudo mundial.
Superávit comercial y desempeño general
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las exportaciones totales de mercancías de México ascendieron a 70,727 millones de dólares en marzo, lo que representa un crecimiento anual del 27.7%. Gracias a este desempeño, el país registró un superávit comercial de 5,932 millones de dólares, revirtiendo el déficit de 463 millones que se había reportado en febrero.
El fortalecimiento del saldo comercial se explica principalmente por la ampliación del superávit en productos no petroleros, que escaló de 1,546 millones a 8,320 millones de dólares. Si bien el déficit de productos petroleros aumentó ligeramente a 2,388 millones de dólares, el incremento en el valor de las exportaciones de crudo ha sido un factor determinante para sostener la entrada de divisas y mejorar la balanza energética nacional en un contexto global complejo.
