En un movimiento estratégico que posiciona a México como un competidor global en la economía digital, la empresa Flex anunció una inversión masiva de 1,000 millones de dólares destinada a la fabricación de equipo avanzado para centros de datos e Inteligencia Artificial (IA) en Jalisco. El anuncio se dio a conocer durante la «Mañanera del Pueblo», encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Esta inversión, que se ejecutará entre 2026 y 2028, tiene como objetivo principal fortalecer la manufactura avanzada en el país. Según Guillermo del Río Ochoa, director de desarrollo de negocios de Flex, los recursos tendrán un impacto directo en estados clave como Chihuahua y Aguascalientes, además de detonar una red de proveeduría a nivel nacional que integrará a diversas pequeñas y medianas empresas.
Manufactura de alta especialización
Con este proyecto, México busca consolidarse dentro del selecto grupo de seis países con capacidad técnica para producir tecnología crítica para centros de datos a nivel global. La producción se enfocará en equipos altamente especializados, como gabinetes refrigerados con componentes sofisticados, fundamentales para la operación de servidores y sistemas de IA de alta densidad.
«Este tipo de manufactura solo puede realizarse en un reducido grupo de países, lo que posiciona a México como un jugador estratégico en la industria tecnológica», destacó la Secretaría de Economía. Flex ya cuenta con una trayectoria probada en el país, fabricando dispositivos médicos de alta precisión, lo que garantiza el nivel de especialización necesario para este nuevo reto.
Impacto en el empleo y desafíos energéticos
La expansión de Flex no solo representa un avance tecnológico, sino también un motor de desarrollo social. Se prevé la creación de al menos 5,000 nuevos puestos de trabajo, dirigidos principalmente a ingenieros, técnicos y operadores altamente capacitados. Actualmente, la firma emplea a 40,000 colaboradores distribuidos en ocho plantas en territorio nacional.
Sin embargo, el proyecto enfrenta un reto logístico y ambiental de gran magnitud: el consumo energético. Los representantes de Flex detallaron que la demanda de energía para la operación y prueba de estos equipos de IA será siete veces superior al consumo total del Puerto de Manzanillo, lo que subraya la escala del crecimiento proyectado. Ante esto, el avance es el resultado de un trabajo conjunto entre el sector público y privado, con la participación activa de la Secretaría de Energía para garantizar el suministro necesario bajo un esquema de eficiencia.
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