Durante la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó al Comité Científico, el cual analizará si es viable el uso responsable de las reservas nacionales para extraer gas no convencional.
La mandataria enfatizó que la prioridad es alcanzar la soberanía energética mediante la inversión sostenida y el uso de tecnología de vanguardia que permita la explotación de gas convencional sin recurrir al método de fracturación hidráulica o fracking.
Destacó el trabajo que realiza Petróleos Mexicanos (Pemex) para fortalecer la eficiencia operativa y avanzar hacia un aprovechamiento responsable de los recursos.
Uno de los pilares de esta nueva etapa es la recuperación de gas que anteriormente se quemaba en la atmósfera, transformando un pasivo ambiental en un activo estratégico para el país. Esta medida no solo mejora la eficiencia de la paraestatal, sino que reduce significativamente el impacto ecológico de la industria petrolera.
Ciencia y academia: El Comité para el Gas No Convencional
En un ejercicio inédito de apertura y rigor técnico, la presidenta presentó al Comité Científico que analizará la viabilidad del uso responsable de las reservas nacionales para extraer gas no convencional. Este organismo integra por primera vez a la academia de manera directa en la toma de decisiones estratégicas del sector.
El Comité está conformado por investigadores de instituciones de alto prestigio, incluyendo el Secihti, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), la UNAM, el IPN, la UANL, la UAM, el TecNM y la Universidad Autónoma de Coahuila. Estos expertos en manejo de agua, geología y medio ambiente tienen la encomienda de evaluar si existen las tecnologías y prácticas ambientales necesarias para explotar yacimientos no convencionales con absoluta confianza y seguridad para el pueblo de México.
Transición y sostenibilidad
Sheinbaum Pardo reafirmó que, aunque la producción petrolera se mantendrá estable en 1.8 millones de barriles diarios para garantizar el suministro, el futuro de México camina hacia un modelo sostenible y diversificado. La estrategia nacional pone un énfasis especial en el impulso a las fuentes renovables, incluyendo energía solar, eólica y geotérmica.
Asimismo, se anunció la modernización de las plantas hidroeléctricas mediante la integración de sistemas de almacenamiento. Este enfoque integral busca que el desarrollo energético no solo sea un motor económico, sino un compromiso con la preservación ambiental, asegurando que el país cuente con energía limpia y asequible para las próximas décadas. Con la ciencia como guía, México redefine su ruta hacia la independencia energética.
