En el marco de la X edición de la Convención Nacional Petrolera 2026, la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (AMEXHI) destacó la relevancia estratégica de los proyectos Trion y Zama, los cuales representan una inversión conjunta superior a los 20,000 millones de dólares. Estas cifras subrayan el potencial de México para atraer capitales en un mercado global cada vez más selectivo.
Alberto de la Fuente, presidente de la AMEXHI, señaló que estos dos desarrollos —Trion en aguas ultraprofundas y Zama en aguas someras— son la prueba tangible de lo que se puede lograr mediante la colaboración complementaria entre la industria privada y Petróleos Mexicanos (Pemex). De la inversión total proyectada, al menos el 50% proviene de capital privado, lo que confirma la participación estratégica de privados en el desarrollo de proyectos complejos
Competencia global por el capital
Durante su discurso de apertura, De la Fuente advirtió que el sector energético enfrenta un momento «complejo». Actualmente, al menos 14 países compiten directamente por atraer los mismos capitales mediante rondas de licitación, estableciendo un nuevo estándar basado en la certidumbre, condiciones competitivas y capacidad de ejecución.
«México tiene una gran oportunidad en este contexto. Cuenta con recursos, ubicación estratégica e infraestructura», afirmó el directivo, quien también dirige Shell en México. Destacó que, hoy en día, los contratos con participación privada ya aportan cerca del 9% de la producción nacional de hidrocarburos, una cifra que se espera incremente con la entrada en operación de estos nuevos activos.
Retos en seguridad energética
A pesar del optimismo por las inversiones, De la Fuente recordó que el país aún enfrenta desafíos críticos, como la dependencia de importaciones de gas natural (que oscilan entre el 70 y 75% del consumo) y una tasa de restitución de reservas que ha tocado su punto más bajo en una década. Ante este panorama, insistió en que la seguridad energética no se construye en aislamiento, sino a través de la colaboración, donde las empresas privadas aportan capital y tecnología de punta para ser parte de la solución nacional.
