En un movimiento que refuerza la relevancia de las aguas someras mexicanas en el mapa energético global, Borr Drilling anunció la firma de acuerdos definitivos para adquirir cinco plataformas de perforación autoelevables (jack-ups). La operación, valorada en 287 millones de dólares, se realizará en conjunto con su socio estratégico local, Proyectos Globales de Energía y Servicios CME.
Esta adquisición se canalizará a través de BC Ventures, una nueva empresa conjunta (JV) participada al 50% por Borr Drilling y filiales de CME. La alianza no es fortuita: CME ha sido el aliado histórico de Borr en la construcción de pozos en México, y esta transacción consolida una estructura operativa que ya cuenta con un historial probado en el país.
Infraestructura clave en aguas mexicanas
La flota adquirida a Fontis Finance (filial de Paratus Energy Services) incluye dos plataformas de diseño Friede & Goldman JU-2000E y tres unidades LeTourneau Super 116-C. Un punto crucial de la negociación es que estas unidades ya se encuentran físicamente en México, lo que garantiza una disponibilidad inmediata para futuros proyectos de exploración y extracción en el Golfo de México.
La transacción se divide en dos acuerdos interdependientes:
- CME adquirirá las operaciones mexicanas de Fontis mediante un pago en efectivo.
- Ambos socios (CME y Borr) tomarán el control de las entidades propietarias de las plataformas con sede en Singapur.
Seguridad energética y visión de mercado
Bruno Morand, director ejecutivo de Borr Drilling, destacó la importancia de México en esta expansión: “Juntos con nuestro socio de larga trayectoria, hemos construido una marca sólida en México. Estas plataformas se adquieren con una valoración atractiva y un nivel de deuda inferior al de nuestra flota actual”.
Morand enfatizó que, en el contexto actual de volatilidad, la seguridad del suministro energético es prioritaria. La empresa prevé que la demanda de plataformas autoelevables seguirá aumentando, posicionando a la asociación Borr-CME favorablemente. Para capturar oportunidades tanto en el mercado mexicano como a nivel mundial.
Se espera que el cierre de la operación ocurra en el tercer trimestre de 2026. Una vez obtenidas las aprobaciones de competencia. Con esta integración, la infraestructura petrolera en México recibe un voto de confianza institucional. Asegurando tecnología de punta para la continuidad de la producción nacional en los próximos años.
