La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que México cuenta con un mecanismo de compensación fiscal que permite evitar que los incrementos en el precio del crudo se trasladen directamente al costo de las gasolinas y afecten a las familias. Lo anterior, señaló, ante la volatilidad registrada en el mercado petrolero internacional por el conflicto en Irán.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que este esquema fue fortalecido desde la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y consiste en ajustar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a los combustibles. Mediante la reducción de este gravamen, el gobierno puede amortiguar el impacto de las fluctuaciones internacionales del petróleo en el mercado interno.
“México cuenta con un esquema de compensación por impuesto para que no suba el costo de los combustibles y no afecte a las familias mexicanas”, subrayó. La estrategia, indicó, busca proteger el poder adquisitivo y evitar presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento energético.
En otro tema, Sheinbaum Pardo se refirió al comportamiento de las remesas enviadas al país. Señaló que el reporte correspondiente a enero muestra un nivel equivalente al observado durante 2024, lo que refleja estabilidad en estos flujos de recursos que representan una fuente clave de ingresos para millones de hogares mexicanos.
La presidenta rechazó que existan elementos para vincular la evolución de las remesas con posibles operaciones de lavado de dinero. Explicó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ha realizado análisis detallados sobre los patrones de envío y no ha detectado anomalías que sugieran actividades ilícitas.
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De acuerdo con la mandataria, los estudios técnicos permiten afirmar que las transferencias mantienen comportamientos consistentes con los históricos, por lo que descartó especulaciones en torno a irregularidades.
Con estas declaraciones, el gobierno federal reiteró su postura de mantener estabilidad en los precios de los combustibles y dar seguimiento riguroso a los flujos financieros que ingresan al país, en un contexto internacional marcado por incertidumbre económica y energética.
