La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el combate al robo de combustible se mantiene como una prioridad permanente de su administración y aseguró que este delito registra una tendencia a la baja. Según explicó, la disminución en la incidencia se refleja en un aumento en las ventas tanto de Petróleos Mexicanos (Pemex) como de empresas privadas del sector.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que continúan las investigaciones para frenar la entrada de combustibles ilegales al país, así como para desarticular posibles conexiones ilícitas en la red de ductos de Pemex. Señaló que las acciones coordinadas entre distintas dependencias han permitido fortalecer los mecanismos de control y vigilancia en toda la cadena de suministro.
Como parte de la estrategia, se estableció que todos los vehículos que transporten combustibles deben portar un código QR que permita verificar el origen y destino del producto. En caso de no contar con este registro, las unidades son detenidas para revisar la legalidad del cargamento. De acuerdo con la presidenta, esta medida ha contribuido de manera significativa a reducir el traslado y comercialización de hidrocarburos de procedencia ilícita.
Asimismo, informó que se mantienen operativos de supervisión en estaciones de servicio, encabezados por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). El objetivo es detectar posibles irregularidades y sancionar la venta de combustible ilegal.
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Sheinbaum sostuvo que el fortalecimiento de la supervisión y la trazabilidad en el transporte forman parte de una política integral orientada a proteger los ingresos públicos y garantizar condiciones de competencia equitativa en el mercado energético.
