El proyecto Trion, desarrollado por Woodside Energy en asociación con Petróleos Mexicanos (Pemex), alcanzó un avance del 50% al cierre del cuarto trimestre de 2025, manteniéndose dentro del cronograma y el presupuesto originalmente establecidos.
El desarrollo se perfila como uno de los proyectos energéticos más relevantes en aguas profundas del Golfo de México y mantiene como objetivo el inicio de la producción de crudo en 2028.
Woodside Energy informó que, durante 2025, la compañía cumplió de manera sólida con sus objetivos de negocio y avanzó de forma significativa en proyectos estratégicos de crecimiento. En ese contexto, el proyecto Trion destacó por la conclusión de hitos técnicos clave.
Liz Westcott, directora ejecutiva interina de Woodside, señaló que al cierre del año se completó el ensamble del casco de la unidad flotante de producción (FPU) en el proyecto Trion. «Así como la instalación de todo el equipo crítico en los módulos del topside. Además, se concluyó la estructura del marco superior de la columna, lo que marca un avance sustancial en la fase de construcción del proyecto».
De manera paralela, se avanzó en la adquisición y fabricación de la unidad flotante de almacenamiento y descarga (FSO), así como en la manufactura de equipos submarinos. Entre estos avances destaca la finalización y pruebas del primer “árbol de Navidad” submarino, componente esencial para la producción de hidrocarburos en aguas profundas.
La empresa también informó progresos en la planeación de la campaña de perforación y en los preparativos para la instalación de umbilicales, risers, líneas de flujo y el gasoducto de recolección, cuya instalación está prevista para comenzar en 2026. Asimismo, el sistema de gestión de seguridad, salud y medio ambiente (HSE) obtuvo la aprobación regulatoria correspondiente, otorgando la autorización final para iniciar las actividades en campo.
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El proyecto Trion se localiza a aproximadamente 180 kilómetros de la costa mexicana y contempla una inversión total de alrededor 11,000 millones de dólares, de los cuales más de 1,500 millones ya han sido ejercidos. Se estima que alcanzará una capacidad máxima de producción de 110,000 barriles diarios de petróleo y 150 millones de pies cúbicos estándar por día de gas natural, consolidándose como un activo estratégico para el desarrollo energético de México.