La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que su gobierno firmará esta semana un nuevo acuerdo con empresarios gasolineros para mantener el precio de la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro. La medida busca contener presiones en el mercado energético y ofrecer estabilidad a los consumidores en un contexto de volatilidad internacional en los precios del petróleo.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el objetivo del acuerdo es evitar incrementos abruptos en el costo de la gasolina Magna, el combustible de mayor consumo en el país. El anuncio ocurre en un momento en que el comportamiento del crudo en los mercados globales genera incertidumbre y podría impactar directamente los precios finales en México.
El gobierno federal sigue de cerca estos movimientos debido a que una parte importante de los combustibles que se comercializan en el país aún proviene de importaciones. Esta dependencia hace que las variaciones en el precio internacional del petróleo se reflejen rápidamente en el mercado nacional.
Sheinbaum Pardo indicó que el tema se analiza en coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ya que uno de los instrumentos disponibles para mitigar aumentos es el ajuste del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Mediante este mecanismo, el gobierno puede reducir temporalmente el cobro del impuesto para suavizar el impacto de un alza en los precios internacionales.
Aunque esta estrategia no modifica las condiciones del mercado global, sí permite amortiguar los efectos inmediatos para los consumidores y evitar incrementos bruscos en las estaciones de servicio.
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La aplicación de estímulos fiscales al IEPS ya ha sido utilizada anteriormente. En 2022, durante el aumento internacional de los precios energéticos provocado por el conflicto entre Rusia y Ucrania, el gobierno implementó reducciones al impuesto para contener el precio de los combustibles en el país.
Ante el actual escenario internacional, la administración federal mantiene abierta la posibilidad de recurrir nuevamente a esta herramienta si las presiones en el mercado energético global se intensifican. El objetivo es preservar cierta estabilidad en el precio de la gasolina en un momento en que el transporte y la movilidad siguen siendo factores clave para la economía y la vida cotidiana de millones de mexicanos.