Diversos analistas y compradores de bonos coinciden en que es el momento adecuado para que la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) emita bonos internacionales por primera vez en más de tres años. La petrolera, catalogada como la más endeudada del mundo, podría aprovechar las condiciones actuales del mercado para recomprar parte de sus bonos en circulación, una estrategia financiera orientada a generar ahorros significativos a largo plazo.
El optimismo se fundamenta en la reducción de la prima de los rendimientos de los bonos de Pemex frente a la deuda soberana de México. Jeff Grills, director de deuda en Aegon Asset Management, señaló que este estrechamiento de diferenciales refleja confianza en el mercado y que los emisores deben «aprovechar la oportunidad mientras el hierro está caliente». No obstante, la volatilidad internacional por tensiones geopolíticas y la variación en el precio del crudo podrían acortar esta ventana de oportunidad.
Presión de las calificadoras y el camino a la autofinanciación
La urgencia de acudir al mercado del dólar también responde a los próximos vencimientos de deuda y a las presiones de las agencias calificadoras. Tras los recientes ajustes de perspectiva por parte de S&P Global Ratings y Moody’s Ratings hacia el soberano mexicano, especialistas de Morgan Stanley indicaron que existe un mensaje implícito para que la petrolera avance hacia la autofinanciación y dependa menos de las transferencias federales.
Aunque la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido un sólido respaldo fiscal, el gobierno prevé que Pemex sea autosuficiente para el año 2027. «Consiguieron la financiación para este año, pero ahora tendrán que empezar a valerse por sí mismos», afirmó Max Wolman, gestor sénior de inversiones de Aberdeen Group Plc, aludiendo a la alta demanda que registran las nuevas emisiones en los mercados emergentes.
Reducción de pasivos y entorno global
Gracias al apoyo gubernamental previo, Pemex ha logrado reducir su carga de deuda a niveles no vistos en 12 años, impulsando el rendimiento total de sus bonos en dólares un 30% desde el cambio de gobierno en 2024. Pese a esto, la baja en la producción de crudo y las pérdidas trimestrales consecutivas obligan a buscar nuevas vías de liquidez.
La última emisión global de la petrolera ocurrió a principios de 2023, colocando 2,000 millones de dólares con un cupón del 10%. En un contexto donde la emisión corporativa y soberana en mercados emergentes ha alcanzado un récord de 372,400 millones de dólares, el regreso de Pemex a los mercados internacionales se vislumbra no solo factible, sino necesario. Con información de Bloomberg