La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo detonará una intensa etapa de ejecución en obras de infraestructura estratégica a nivel nacional durante la segunda mitad de 2026. Este despliegue, fundamentado en el incremento del gasto público y la implementación de un nuevo modelo de inversiones mixtas, se consolidará como el eje rector que dinamizará el crecimiento de la economía mexicana entre los meses de julio y diciembre.
Como parte medular de esta estrategia de reactivación, la mandataria federal adelantó la reciente asignación de proyectos bajo esquemas mixtos para generar electricidad a través de fuentes limpias. Detalló que la licitación de 8,000 megawatts (MW) representa un acontecimiento histórico para México que no tiene precedentes en el país, cuyo desglose formal y técnico será anunciado próximamente por la Secretaría de Energía.
Participación público-privada y un nuevo enfoque de inversión
Esta adjudicación masiva formará parte de una política de Estado diseñada para ampliar la oferta eléctrica nacional, asegurando una participación conjunta y coordinada entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la iniciativa privada. De este modo, se busca garantizar el abastecimiento energético necesario para soportar el dinamismo comercial e industrial del país sin comprometer la soberanía del sector.
La presidenta Sheinbaum explicó que el gobierno está impulsando un esquema de “inversión mixta” que se distancia por completo de las antiguas Asociaciones Público-Privadas (APP) implementadas durante el periodo neoliberal. El objetivo de este nuevo paradigma es establecer alianzas transparentes y equitativas que protejan las finanzas públicas, optimicen los recursos del erario y aseguren que los beneficios del desarrollo de infraestructura se distribuyan de manera justa, impulsando la competitividad nacional y la generación de empleos técnicos especializados en las diversas regiones de la República.