En un movimiento estratégico para simplificar la estructura operativa de la petrolera estatal, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este lunes la desaparición de la gran mayoría de las empresas filiales de Petróleos Mexicanos (Pemex). Esta medida forma parte de la implementación de la reciente reforma energética, que busca consolidar a la institución en una sola entidad pública más eficiente.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue contundente al señalar que el objetivo es eliminar estructuras innecesarias que ya no tienen razón de ser bajo el nuevo marco legal. “Van a desaparecer prácticamente todas. No tiene sentido que haya tantas filiales en Pemex”, afirmó. El plan de reestructuración contempla un proceso legal para el cierre de estas entidades, las cuales operaban con personalidad jurídica y patrimonio propio.
Las excepciones estratégicas
A pesar de la disolución masiva, Sheinbaum aclaró que existirán excepciones clave debido a su naturaleza operativa. Permanecerá PMI Comercio Internacional, el brazo encargado de la comercialización de crudo y derivados en los mercados extranjeros. Así como Grupo Fertinal, la filial dedicada a la producción de fertilizantes, un insumo considerado estratégico para el desarrollo del campo mexicano.
Hacia una empresa única y transparente
La presidenta explicó que, con la nueva legislación, la figura de las «empresas subsidiarias» desaparece para concentrar toda la operación en una sola empresa del Estado. Este cambio busca optimizar los recursos y evitar la dispersión administrativa que caracterizó a la paraestatal en décadas pasadas.
Respecto a las pocas filiales que logren permanecer en el corto o mediano plazo, la jefa del Ejecutivo aseguró que no habrá espacios para la opacidad. «Deben someterse a procesos de transparencia, ya está en la ley», sentenció. Subrayando que la fiscalización será estricta para garantizar el uso correcto del patrimonio nacional en esta nueva etapa de la política energética.