En un movimiento que redefine las prioridades fiscales de Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha solicitado al Congreso un presupuesto de 2.2 billones de dólares para programas discrecionales de cara al año fiscal 2027. La propuesta, publicada este viernes, busca un aumento masivo en el gasto militar mientras impone recortes drásticos a las agencias nacionales, generando un intenso debate en el Capitolio.
El núcleo del plan presupuestario es una partida de 1.5 billones de dólares para defensa, lo que representa el mayor incremento anual desde la Segunda Guerra Mundial. Esta cifra supera significativamente el billón de dólares solicitado para 2026 e incluye 1.1 billones en gastos discrecionales básicos para el Pentágono. Además, se contempla un paquete suplementario de 200 mil millones de dólares para el presente año fiscal, enmarcado en el contexto de la guerra que el país libra en Irán.
Recortes drásticos y tensiones políticas
Mientras la defensa recibe un impulso sin precedentes, el gasto discrecional no relacionado con lo militar sufriría una reducción del 10% (unos 73,000 millones de dólares). Russell Vought, director de presupuesto de la Casa Blanca, afirmó que el plan busca garantizar la seguridad en un «mundo peligroso». Sin embargo, esta estrategia enfrenta una fuerte resistencia; el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, calificó la propuesta como «podrida hasta la médula», advirtiendo sobre las consecuencias políticas para quienes la respalden.
Impacto económico y electoral
La propuesta llega en un momento delicado, con encuestas que reflejan el escepticismo ciudadano ante el conflicto en Irán y las elecciones de mitad de mandato en el horizonte de noviembre. Un punto de controversia adicional es la ausencia de proyecciones a 10 años sobre el déficit presupuestario, el cual podría agravarse considerablemente. Al no contemplar gastos en prestaciones sociales como Seguridad Social o Medicare, el presupuesto pospone el análisis del impacto real en los déficits futuros, dejando la puerta abierta a una prolongada batalla legislativa.