Al cierre de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) logró reducir en 10 por ciento su inventario de residuos peligrosos respecto a 2024, como resultado del fortalecimiento de sus controles operativos y de la aplicación de un manejo integral alineado con la normatividad ambiental vigente.
De acuerdo con la empresa pública del Estado, en todas sus instalaciones la gestión de residuos se realiza bajo políticas y lineamientos que abarcan todo el ciclo de manejo, desde la identificación y segregación en la fuente, hasta el almacenamiento temporal, transporte, tratamiento, valorización y disposición final. Estos procesos se desarrollan conforme a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y a los lineamientos establecidos por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
Entre los residuos generados por las actividades industriales, administrativas y logísticas de Pemex se encuentran lodos aceitosos, catalizadores gastados, envases contaminados, sustancias químicas, así como residuos de manejo especial y residuos sólidos urbanos. La correcta clasificación y control de estos materiales ha sido clave para disminuir riesgos ambientales y mejorar el desempeño operativo.
En los últimos años, la empresa ha reforzado la trazabilidad de los residuos mediante el uso de sistemas de información ambiental, auditorías internas periódicas y la contratación de empresas autorizadas para su manejo. Estas acciones han contribuido a reducir el riesgo de contaminación del suelo y de cuerpos de agua, además de fortalecer la supervisión de cada etapa del proceso.
Asimismo, Pemex impulsa prácticas de valorización de residuos que permiten la recuperación de materiales y energía, lo que reduce el consumo de materias primas vírgenes, optimiza costos operativos y disminuye la huella ambiental asociada a su cadena productiva.
Te puede interesar: Pemex elevará 34% su inversión productiva a 425,000 MDP en 2026
La reducción en el inventario de residuos peligrosos refleja el compromiso de Pemex con una operación segura, eficiente y ambientalmente responsable. La empresa mantiene como prioridad el cuidado del medio ambiente, mediante la implementación de medidas preventivas orientadas a minimizar impactos ambientales y mitigar las emisiones asociadas al cambio climático, en línea con los objetivos de sostenibilidad del sector energético nacional.