Petróleos Mexicanos (Pemex) contará en 2026 con un presupuesto de 517,362 millones de pesos, lo que representa un incremento real de 7.7% frente a los 464,255 millones de pesos de 2025. El planteamiento busca fortalecer la posición financiera de la empresa pública del Estado en un contexto de alta presión operativa y de mercado, con énfasis en la estabilidad de su balance y la reducción gradual de pasivos.
De acuerdo con la propuesta presupuestal, una parte relevante de los recursos estará orientada a atender compromisos financieros adquiridos en años previos. Se contempla una transferencia de 263,500 millones de pesos destinada a cubrir amortizaciones de deuda y créditos vigentes, con el objetivo de que el saldo total de la deuda de Pemex al cierre de 2026 sea menor al observado en 2025. Esta estrategia apunta a lograr un desendeudamiento neto y a mejorar la percepción financiera de la empresa.
El esquema financiero para el próximo año también incorpora medidas de fortalecimiento estructural. Entre ellas destacan la optimización del perfil de vencimientos de la deuda, la reducción de pasivos con proveedores y la contención de costos financieros, acciones que buscan aliviar la presión sobre el flujo de efectivo y dar mayor margen de maniobra a las operaciones de la petrolera.
En materia de gasto operativo, el presupuesto establece un techo de 118,000 millones de pesos para servicios personales. Con la finalidad de mantener disciplina financiera y evitar desequilibrios adicionales. Este control del gasto se perfila como un componente clave para acompañar los esfuerzos de saneamiento financiero. Sin comprometer las actividades sustantivas de exploración, producción, refinación y logística.
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Con este planteamiento, Pemex se prepara para enfrentar 2026 con un mayor respaldo presupuestal y una estrategia enfocada en la estabilidad financiera. El reto central será traducir estos recursos en una mejora tangible de su balance, una reducción sostenida de pasivos y una mayor eficiencia operativa. Son elementos indispensables para fortalecer su viabilidad de largo plazo y su papel estratégico en el sector energético.