Infraestructura energética, el verdadero reto para la economía lunar de 127,000 mdd: PwC

Infraestructura energética, el verdadero reto para la economía lunar de 127,000 mdd: PwC

Mientras la NASA ajusta su programa Artemis y nuevos estudios proyectan una economía lunar multimillonaria hacia 2050, especialistas advierten que el verdadero desafío para la actividad sostenida en la Luna no será solo el transporte, sino la generación confiable de energía.

 

El 3 de marzo de 2026, la NASA anunció cambios relevantes en su programa Artemis. Aunque el regreso de astronautas a la superficie lunar se mantiene previsto para 2028, en 2027 se realizará una prueba adicional de módulos de alunizaje comerciales en órbita terrestre, como paso previo para reducir riesgos tras retrasos y preocupaciones de seguridad recientes.

En paralelo, la firma PwC estimó que la economía lunar podría generar ingresos por 127 mil millones de dólares en 2050, identificando a los sistemas de energía solar como una de las tecnologías prioritarias. Sin embargo, Mihails Ščepanskis, director ejecutivo de Deep Space Energy, sostiene que la energía solar por sí sola no garantizará operaciones sostenibles en la superficie lunar.

El principal obstáculo es el entorno extremo: una noche lunar equivale a aproximadamente 14 días terrestres, periodo en el que los paneles solares dejan de producir electricidad. Además, las temperaturas pueden descender por debajo de los –170 °C, lo que exige energía adicional para mantener operativos equipos y baterías.

Ante este escenario, Estados Unidos y otras potencias exploran la energía nuclear como base para actividades permanentes. Recientemente, la NASA y el Departamento de Energía de EE.UU. se comprometieron a desarrollar un reactor de fisión para la superficie lunar antes de 2030. Rusia también ha planteado planes para una estación lunar con energía nuclear a mediados de la década de 2030.

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No obstante, Ščepanskis subraya que los reactores de gran escala solo resolverán necesidades en bases fijas. “No existe una red eléctrica en la Luna”, advierte. Vehículos de exploración y misiones de prospección que operen lejos de instalaciones permanentes necesitarán fuentes de energía autónomas.

 

En respuesta, Deep Space Energy desarrolla sistemas compactos basados en radioisótopos, diseñados para proporcionar energía continua incluso durante la noche lunar. La empresa utiliza un enfoque termoacústico derivado de tecnología Stirling, con mayor eficiencia y menos componentes móviles, alimentado con Americio-241 procedente de residuos nucleares comerciales.

Para los expertos, la ecuación energética será clave: energía solar para el día, reactores nucleares para bases permanentes y sistemas compactos no solares para movilidad. Sin esa combinación, la prometida economía lunar difícilmente despegará.

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