Los contratos mixtos impulsados por Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa pública del Estado, comienzan a perfilar su contribución a la producción nacional de hidrocarburos, aunque con volúmenes todavía modestos frente a las metas del gobierno federal. De acuerdo con la información disponible, cinco proyectos adjudicados bajo este esquema concentran una producción conjunta relativamente baja de petróleo y gas natural.
El contrato Tamaulipas-Constituciones, asignado al Consorcio Petrolero 5M del Golfo, contempla una participación de 80% para Pemex. Y una producción estimada de 4,300 barriles diarios de petróleo (bdp). Así como 11.1 millones de pies cúbicos diarios de gas. En el caso del campo Cuervito, operado por Geolis, Pemex mantiene una participación de 46%. Con una producción enfocada exclusivamente en gas natural, estimada en 29 millones de pies cúbicos diarios.
Otro de los proyectos relevantes es Sini-Caparroso, también a cargo del Consorcio Petrolero 5M del Golfo, donde Pemex posee 84% de participación. Este campo registra una producción de 18,100 barriles diarios de crudo y 47.4 millones de pies cúbicos diarios de gas, lo que lo convierte en el de mayor aporte dentro de esta primera ronda de contratos mixtos.
El campo Agua Fría fue adjudicado a Petrolera Miahuapan, con una participación de 48% para Pemex. Aunque no se detalla su volumen de producción en la información disponible. Sin embargo, forma parte del portafolio con el que se busca atraer inversión privada bajo esquemas de riesgo compartido. Finalmente, el contrato Túpilco-Terciario, operado por CESIGSA. Otorga a Pemex 64% de participación y una producción estimada de 600 barriles diarios de petróleo y 3 millones de pies cúbicos diarios de gas.
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Especialistas del sector señalan que, si bien estos contratos representan un paso en la estrategia para reducir la carga financiera de Pemex y fortalecer su autosuficiencia, los volúmenes obtenidos hasta ahora muestran que el impacto en la producción nacional será limitado en el corto plazo. Lo que mantiene abierto el debate sobre la necesidad de esquemas más atractivos para la industria.