A un mes de haberse desatado el conflicto bélico en Irán, un análisis exhaustivo de la organización internacional 350.org revela un impacto económico devastador para la población global: más de 100 mil millones de dólares han sido transferidos de los bolsillos de ciudadanos y empresas directamente a las arcas de las compañías petroleras y gaseras debido al incremento desmedido en los precios de combustibles.
El informe detalla que, más allá de la trágica pérdida de vidas humanas, la crisis actual subraya la vulnerabilidad de un sistema dependiente de los combustibles fósiles. Según las estimaciones, el aumento en los precios del crudo y el gas ha costado a los consumidores entre 104.2 y 111.6 mil millones de dólares adicionales en apenas 30 días.
Efecto dominó: De despidos a racionamiento
Los efectos de esta volatilidad son inmediatos y globales. El análisis cita desde cierres de fábricas textiles en Bangladesh y racionamiento de combustible en Kenia, hasta una recesión inminente en Estados Unidos. Estas cifras no incluyen aún los «efectos secundarios» que se esperan en cascada. Como el encarecimiento de fertilizantes, alimentos, la caída del empleo y la inflación generalizada. Por lo que el daño económico real podría ser significativamente mayor.
«Además del sufrimiento incalculable de las familias desgarradas por la guerra, la gente común está pagando un precio extraordinario a través de picos de energía. El caso de los impuestos a las ganancias extraordinarias nunca más claro», afirmó Anne Jellema, directora ejecutiva de 350.org.
Energía limpia vs. Costo fósil
Para poner la cifra en perspectiva, los 111 mil millones de dólares perdidos en un solo mes podrían haber financiado la construcción de infraestructura solar suficiente. Para abastecer a 40 millones de hogares en países de alto consumo, o hasta 150 millones en contextos de menor demanda. Además, esta suma equivale prácticamente a todo el financiamiento climático anual. El cual, los países desarrollados destinan a las naciones en desarrollo bajo el Acuerdo de París.
Un llamado a la acción en Colombia
Ante la proximidad de la cumbre climática en Colombia, donde los gobiernos discutirán el fin de la era del carbón, petróleo y gas. 350.org insta a los líderes a adoptar metas vinculantes para la eliminación de fósiles. La organización propone:
- Impuestos a las ganancias extraordinarias: Gravar los beneficios excesivos de la industria fósil para proteger a los hogares vulnerables.
- Subsidios a renovables: Utilizar dicha recaudación para acelerar soluciones como energía solar comunitaria y vehículos eléctricos.
- Tratado de No Proliferación: Establecer planes vinculantes para reemplazar los combustibles fósiles con energía renovable local, fortaleciendo la seguridad energética y estabilizando los precios a largo plazo.