La Comisión Federal de Electricidad (CFE) alcanzó un hito histórico en los mercados financieros internacionales al concretar la emisión de deuda con la mayor sobresuscripción jamás registrada por la empresa. En su regreso a los mercados tras 16 meses de ausencia, la empresa pública del Estado logró una demanda máxima de 10 mil 451 millones de dólares, equivalente a una sobresuscripción de siete veces, reflejo del alto interés y la confianza de los inversionistas internacionales.
La operación se estructuró en dos tramos. El primero fue un bono bullet a ocho años, con una tasa indicativa de 6.04%, cuyos recursos se destinarán al refinanciamiento de deuda, fortaleciendo de manera significativa el perfil financiero de la CFE. El segundo correspondió a un bono amortizable a 25 años, con tasa de 6.50% y una vida media de 12 años, orientado al financiamiento de proyectos de inversión estratégicos.
Las notas están previstas para recibir calificaciones de Baa2 por Moody’s, BBB por S&P y BBB- por Fitch, en línea con las obligaciones de deuda vigentes de la empresa, lo que refuerza su solidez crediticia.
Este retorno marca un antes y un después en el posicionamiento financiero de la CFE, sustentado en tres logros clave. En primer lugar, la demanda extraordinaria en ambos tramos convirtió esta emisión en la más solicitada en la historia de la empresa en mercados internacionales. En segundo término, la fortaleza de la colocación permitió que los bonos fueran aceptados sin incentivos adicionales, confirmando disciplina financiera y un diseño óptimo de la transacción. Finalmente, se alcanzaron diferenciales históricos mínimos frente a la deuda soberana, de 38 puntos base a ocho años y 40 puntos base a 25 años, casi 50 puntos base por debajo de la emisión de septiembre de 2024.
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La operación confirma la confianza de inversionistas institucionales globales, reduce el costo de financiamiento a niveles récord y establece nuevas referencias positivas para el sector energético mexicano. Con ello, la CFE reafirma su compromiso con una gestión financiera responsable que garantice un suministro eléctrico confiable, competitivo y de calidad para el país.