La Agencia Internacional de Energía (AIE) y sus países miembros acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas con el objetivo de estabilizar los mercados energéticos globales, en medio de las interrupciones en el suministro provocadas por el conflicto que involucra a Irán y que ha afectado el tránsito de crudo a través del Estrecho de Ormuz.
La medida, anunciada este miércoles, constituye la mayor liberación de petróleo de emergencia en la historia de la AIE y representa apenas la sexta intervención coordinada desde la creación del organismo tras las crisis petroleras de la década de 1970. El Estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial, ya que por esta vía transita cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se comercializa a nivel global.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, calificó la decisión como una “medida importante” destinada a mitigar el impacto que las actuales interrupciones del suministro están generando en los mercados energéticos internacionales. Los países miembros del organismo controlan en conjunto alrededor de 1,800 millones de barriles de crudo y combustibles refinados almacenados en reservas estratégicas para responder ante emergencias energéticas.
Aunque aún no se han detallado las cuotas específicas de liberación por país, el suministro procederá de las reservas de los 32 estados miembros de la AIE, entre ellos Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Canadá, así como de varias economías europeas. Paralelamente, socios estratégicos como China y India se mantienen atentos a la evolución del mercado energético.
Te puede interesar: Shell y TotalEnergies declaran fuerza mayor tras cierre del suministro de GNL en Qatar
Desde el inicio de la escalada del conflicto, los precios del petróleo han mostrado una alta volatilidad. Las cotizaciones pasaron de alrededor de 70 dólares por barril antes de la guerra a niveles cercanos a 120 dólares, para posteriormente retroceder hacia el rango de 90 dólares mientras Washington buscaba calmar las preocupaciones sobre una prolongación del conflicto.
La intervención de emergencia busca compensar la pérdida de millones de barriles diarios que normalmente atraviesan el Estrecho de Ormuz, mientras la tensión militar continúa alterando las principales rutas del comercio energético mundial.