El director general de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza, resaltó que Pemex apunta a reconfigurar sus seis refinerías para alcanzar una capacidad de procesamiento del 90% en dos años, un nivel que no alcanza en más de 25 años.

Hasta marzo, la capacidad de procesamiento de las seis refinerías se ubicaba en 571 mil barriles, lo que supone el 35 por ciento de su capacidad total.  Para alcanzar el nuevo objetivo, las instalaciones de Pemex tendrían que procesar un total de 1.46 millones de barriles diarios, algo que no ha hecho desde al menos 1992.

En palabras de los responsables de la política energética de México, llegar al 90% pondría a las refinerías en camino de ayudar al país a reducir las importaciones de gasolina y el diésel desde Estados Unidos para alcanzar la soberanía energética.

Pemex, además, planea usar más de su propio crudo, mientras intenta mejorar su decreciente producción, que se ubica en 1.65 millones de barriles, su menor nivel en 40 años.