Pemex estimó que las seis refinerías existentes, así como el complejo de Dos Bocas, en Tabasco, procesarán un millón de 518 mil barriles de crudo al día para 2022, lo que supone una reducción de 18.5 por ciento con respecto a la meta establecida inicialmente.

Según el Nacional de Refinación presentado en diciembre del año pasado, la Empresa Productiva del Estado esperaba procesar un millón 863 mil barriles de crudo para el 2022, pero ahora espera alcanzar un millón 518 mil barriles, lo que significa 345 mil barriles menos.

Durante la presentación de dicho plan en la Terminal Marítima de Dos Bocas, la petrolera estimó que con el millón 863 mil barriles de crudo por día se se obtendrían alrededor de 781 mil barriles de gasolina y 560 mil barriles de diésel diarios.

Para Ramsés Pech, especialista del sector energético, la baja en la meta se explica desde el hecho de que el total de la producción actual de Pemex no alcanza para que las siete refinerías, incluyendo Dos Bocas, trabajen a su máxima capacidad, “la meta que ahora se plantea Pemex es más realista”, señaló el experto.

Para Gonzalo Monroy, director de GMEC, se trata de la reconfiguración de las metas que la petrolera se planteó en un inicio derivado del mal estado de las seis refinerías actuales, pero la realidad es que el estado de las refinerías es peor a lo que se imaginaban.

Esta no es la primera vez que Pemex recorta sus expectativas, apuntan los analistas. Al inicio del sexenio, el gobierno de López Obrador anunció la construcción de dos refinerías y al final sólo se optó por la edificación de una.

La compañía productiva del Estado también recortó recientemente su meta de producción de crudo para 2019, aunque mantiene su estimación de alcanzar un producción de 2.4 millones de barriles para el final del sexenio, desde su actual nivel, de 1.65 millones.