La era digital ha cambiado nuestra rutina y, con el paso del tiempo, cada vez más usuarios se unen a este mundo mediatizado. Estamos pendientes de nuestras redes sociales, correo electrónico y experiencias de otros usuarios casi las 24 horas del día. La globalización y la digitalización han eliminado las fronteras en los negocios al establecer un puente de diálogo fluido entre los más diversos canales en las distintas regiones, sin importar lo alejadas que estén.

En México, el panorama actual apunta a un elevado crecimiento tecnológico con un avance prominente en el manejo de nuevos dispositivos dentro de las mismas empresas. Los mexicanos utilizan las redes inalámbricas en su vida diaria, lo que ha llevado al gobierno a emitir regulaciones para la inclusión digital y la conectividad dentro del país. El 13° Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2017 de la Asociación de Internet.mx destacó que el tiempo promedio de conexión en internet fue de 8 horas con 1 minuto en el último año, 47 minutos más que en 2016.

Es notable el papel que las tecnologías digitales ejercen en las empresas al definir su futuro y al cambiar la forma de hacer negocios, empoderando y conectando a usuarios y empresas. Bajo este nuevo contexto de comunicación las organizaciones se han visto obligadas a ofrecer servicios para toda la población con la finalidad de generar publicidad y empoderamiento.

Además, de acuerdo con “Estadísticas a propósito del Día Mundial de Internet y datos nacionales”, estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se registró un total de 70 Millones de internautas en México en 2016, lo que representa el 63% de penetración entre la población. Además, el 47 % de los hogares del país tiene conexión a Internet.

De esa manera, la transformación digital se ha establecido como uno de los conceptos más escuchados, no únicamente en la industria tecnológica, sino en todos los ámbitos que engloban nuestro estilo de vida actual. Es importante recordar que su relevancia ha aumentado a través de un fenómeno bastante conocido: la globalización. Debido a estos cambios incesantes existe una apertura hacia una oportuna transformación digital que maximiza oportunidades y pone al alcance de cualquiera una infinidad de bienes y productos, información, conocimientos, cultura y más son los beneficiados. Según datos del INEGI, el 82% de los usuarios de internet en México tienen conexión WIFI contratada; el 91% utiliza su smartphone para conectarse a la red y el 83% utiliza su PC o laptop. Es por ello que la innovación y la expansión continua de la plataforma de una red global son esenciales para propiciar un escenario incluyente, acercando a los usuarios y transformando a los continentes en una sola pieza fundamental.

Gracias a la red global se ha logrado lo que ninguna tecnología podría haber hecho antes: posibilitar a las empresas, organizaciones y personas llegar a sus destinatarios de manera sencilla, sin importar en qué parte del mundo se encuentren y reduciendo costos. Además esta apertura posibilita una competitividad entre las mismas empresas que taren consigo beneficios económicos para el país y sus ciudadanos. El Índice Global de Competitividad, dado a conocer para 2017 por el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), señala que nuestro país se colocó por segundo año consecutivo en el lugar 51 de 137 países. No obstante por región, México aparece como la cuarta nación de América Latina, en un listado que encabezan Chile, Costa Rica y Panamá.

El mercado de servicios en Internet se encuentra en un punto relevante puesto que el mercado de servicios lo lideran los proveedores más poderosos: Apple, Facebook, Google y Microsoft. Estas industrias no sólo promueven ampliamente el uso de cables submarinos, sino que también invierten en el desarrollo de nuevos sistemas que optimizan la conectividad. Mismas compañías que desempeñan un papel crucial en la implementación de este tipo de herramientas.

En este escenario, un gran desafío para las empresas en América Latina es generar conectividad para garantizar la funcionalidad de los negocios, capacitar a su personal y acercarse cada vez más de las soluciones digitales. La entrada al mundo digital debe ser acompañada por tecnología de punta y concentración de esfuerzos, para asegurar tomas de decisiones más rápidas y perdurables en el mercado global.

Es preciso que México se siga actualizando para posicionarse junto con los demás países para abrirse al mercado y fungir de esta manera como una potencia llamativa a los ojos de los grandes inversionistas. Para ello, un agente fundamental es el reconocimiento de la productividad y la efectividad de sus servicios y sistemas tecnológicos -ya probados anteriormente- que dan prestigio, competitividad y credibilidad a las propias empresas en este mundo globalizado. Esto puesto que si se toma ventaja de esto, México podrá utilizarlo para hacer un aprovechamiento económico en las empresas.

La destacada globalización es un factor de doble filo puesto es cierto que une prácticamente a todos en una misma red; sin embargo, al surgir una problemática dentro de una organización o empresa, no se afecta el usuario únicamente, puesto que los demás involucrados sufren las consecuencias respectivamente. Por esta razón, se sustenta la verdadera importancia en un manejo eficaz frente a los inconvenientes ofreciendo una respuesta eficaz, con soluciones planificadas según el contexto, para prevenir daños mayores.

Excelencia en la red submarina e internacional
Con la llegada de la postmodernidad fundida en una aproximación instantánea a la red de redes, especialmente en los móviles, es indiscutible que se han incrementado en los últimos años soluciones apoyadas en la nube pública y el progreso del internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Este entorno exige a los países el establecimiento de estrategias para trabajar adecuadamente en los panoramas actuales; no obstante, los países deben de ejecutar acciones que vayan de acuerdo a las necesidades de sus ciudades ya transformadas con una visión oportuna y futurista, incluyendo un fortalecimiento en la mejoría de tecnologías de información y conectividad.

Según un estudio realizado por la compañía de consultora TeleGeography, entre los años 2010 y 2014, la demanda de capacidad en los cables submarinos interoceánicos aumentó 4.5 veces. Desde la perspectiva de un Proveedor de Servicios de Internet (ISP, por sus siglas en inglés), CenturyLink es testigo del crecimiento y de las necesidades de capacidad de los clientes para ofrecer las opciones más enfocadas en cuanto a las especificaciones del mismo, con el propósito de proveer servicios fructíferos.

El ser humano evoluciona y de la mano su entorno cambia. Debido a esto, es pertinente realizar una concentración en la transformación digital con el fin de expandir la capacidad operativa de las empresas y los organismos gubernamentales. ¿Cómo? Con una actuación global que ofrezca resultados a largo plazo con proveedores que cuenten con una disponibilidad de soluciones capaces de satisfacer las necesidades particulares de las redes privadas e internet.

El futuro

Ciertamente, el cambio en la industria de telecomunicaciones hacia una transformación digital globalizada y la introducción de nuevos servicios y mejoras de comunicaciones seguirán como una constante en los próximos años. Con la llegada de dispositivos más eficaces, con la conectividad más rápida y con una verdadera eficiencia energética, las telecomunicaciones han cobrado un papel significativo en el panorama tecnológico.

En los últimos años, México se ha convertido en una nación mucho más moderna y actualizada por su amplitud competitiva e incluyente en este sector ofreciendo un mejoramiento en su conectividad que es notable en: la calidad, los precios y la apertura a la competitividad. De acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) el subsector de telecomunicaciones representa el 94 por ciento del Sector 51 denominado ‘Información de Medios Masivos’. El crecimiento del mismo lo posiciona en primer lugar en términos de crecimiento anual por encima del resto de los sectores industriales, como en el ámbito de esparcimiento cultural y deportivo, servicios profesionales científicos y técnicos, así como de servicios financieros y de seguros, entre otros.

La globalización de la infraestructura de red les ha brindado a las compañías, sin importar su tamaño, la capacidad de crecer y cambiar a un ritmo exponencial. Está en las empresas, como CenturyLink, tanto la responsabilidad como la oportunidad de construir una infraestructura de red global eficiente, adaptable, segura y confiable, que permita seguir conectando al mundo.