A pesar de los problemas del terreno considerados en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la construcción de la refinería de Dos Bocas es viable en los próximos tres años, consideró la firma de infraestructura Rengen Energy.

“El problema presenta problemas y retos, pero no son imposibles de solucionar. Teniendo las licencias negociadas, ingeniería básica y de detalle, tres años es una meta alcanzable”, valoró Oscar Scolari, Director General de Rengen Energy.

Con relación a un incremento del costo del proyecto, Oscar Scolari aclaró que primero se tiene que ver a detalle la parte de la ingeniería, para dimensionar los equipos, el tamaño y  a partir de ahí saber cuánto costara la refinería.

“La terminal de abastecimiento de Dos Bocas tiene tanquerías de medio millón de barriles, plantas de bombeo, terminales de almacenamiento y distribución”, resaltó.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a que Pemex tendrá su séptima refinería en Tabasco en los próximos tres años, con un presupuesto de 8,000 millones de dólares (mdd), con el recuperar la soberanía energética del país.

“No es una inversión descabellada, yo creo que si tiene cabida; además, la refinería es una cuestión de necesidad y soberanía”, evaluó.

La licitación de project manager de la refinería quedo desierta en mayo debido a que las empresas fueron incapaces de cumplir con las demandas gubernamentales en costo y plazo. En su lugar, Pemex, la Secretaría de Energía (Sener), con ayuda técnica del IMP se encargarán de la dirección del proyecto, mientras que se licitarán seis paquetes.

Rengen quiere participar en la construcción de la refinería, incluso ha formado un consorcio con empresas mexicanas  y extranjeras con experiencia en edificación de refinerías en otras plantas del mundo.

“Todo se deriva de una muy buena ingeniería y buena planificación. México está altamente industrializado, con fábricas de bombas, compresores, tanquería, empresas que hacen reactores, tuberías, estructuras etcétera”, abundó.