La estrategia de Pemex para los próximos 6 años estará basada en detener y revertir la caída de producción de crudo, así como mejorar el flujo de capital de la empresa, sin que ello signifique un incremento en el nivel de endeudamiento que actualmente tiene.

En una presentación para inversionistas que llevan a cabo Pemex y la Secretaría de Hacienda en Nueva York, se menciona que la deuda de Pemex ajustada a noviembre es de 103 mil millones de dólares, cifra que se espera mantener en 2019 en niveles similares.

«(El objetivo) es mantener la tendencia a la baja para estabilizar y eventualmente disminuir la deuda total», refiere el documento.

La prioridad, agrega, es detener y revertir la disminución de crudo, además de mejorar el flujo de caja y la inversión a través de una ingeniería financiera que dará lugar a una inversión del gobierno federal

La inversión adicional no dará lugar a un incremento de la deuda pública.

REFORMA publicó el pasado 7 de enero que, de acuerdo con datos de Bloomberg, en un comparativo de informes financieros presentados al segundo trimestre de 2018 entre las petroleras, Pemex es la empresa más endeudada del mundo y supera a la brasileña Petrobras, la estadounidense ExxonMobil y la nerlandesa Shell.

Otros objetivos planteados en la presentación de Pemex en los que se centrará la petrolera son la implementación de una estrategia comercial agresiva, respetando el marco regulatorio y la competencia económica, además de reducir los costos operativos de la empresa.

Para el cierre de la Administración se pretende que la producción aumente a 2.4 millones de barriles diarios, para lo que se enfocará en aumentar la actividad de perforación y reparación de pozos en campos con producción de reservas 2P, aumentando el factor de recuperación de campos maduros, además de desarrollar nuevos campos descubiertos con una nueva estrategia de exploración.

Asimismo, apostará por uno de los descubrimientos más importantes para la producción de gas del País, el campo Ixachi, descubierto en 2017.

La inversión estimada será de 30 mil millones de pesos para la perforación de 40 pozos de desarrollo.

Este campo aportará hacia 2022 hasta 80 mil barriles diarios de condensados y más de 700 millones de pies cúbicos diarios de gas a la producción de Pemex.

El nuevo Gobierno también ha dicho que tiene un plan agresivo para el mantenimiento de las seis refinerías del País, además de la construcción de la nueva, en Dos Bocas, que contará con 25 mil millones de pesos del Gobierno Federal.

La nueva refinería de Dos Bocas, Tabasco, será licitada en marzo del próximo año y sumada a las seis existentes, tendrán una capacidad de procesamiento de un millón 863 mil millones de barriles diarios en cuatro años, de los cuales 340 mil barriles de crudo diarios serán procesados en el nuevo complejo.