La petrolera británica BP multiplicó casi por tres sus beneficios en 2018 gracias al aumento de los precios del crudo que beneficiaron a todo el sector.

El resultado neto alcanzó 9,400 millones de dólares, frente a los 3,400 del 2017, indicó este martes un comunicado del grupo, que mejoró su rentabilidad en el cuarto trimestre a pesar de la volatilidad del mercado petrolero.

BP confirma así el buen año de las grandes petroleras mundiales, unos días después de que la anglo-holandesa Shell anunciara haber duplicado sus beneficios hasta 23,400 millones de dólares y de los buenos resultados de compañías estadounidense como ExxonMobil o Chevron.

Igual que sus competidoras, BP lleva varios años aplicando una estricta disciplina financiera que le permite seguir siendo rentable incluso cuando el curso del petróleo es menos elevado.

En 2018, el precio del petróleo alcanzó 90 dólares a finales de año, frente a los 50 que valía en 2017.

Sin embargo el cuarto trimestre fue mucho más volátil, por las dudas del mercado sobre la reducción de la producción de los países de la OPEP y de sus socios.

El beneficio anual ajustado de 2018 -sin elementos excepcionales y variaciones de existencias (CCS)- se multiplicó por dos, hasta 12,723 millones de dólares, gracias a la exploración y producción de petróleo y gas y también por los resultados de su participación en la petrolera rusa Rosneft.

La facturación de la petrolera subió un 24%, hasta los 298,800 millones de dólares.

“Nuestra estrategia funciona claramente y estará al servicio del grupo y de nuestros accionistas en este periodo de transición energética”, dijo el director Bob Dudley.

En 2018 BP lanzó seis grandes proyectos en el mar del Norte, Egipto, Rusia, Azerbaiyán, Australia y en el Golfo de México.