El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, informó que su administración planea invertir unos 2 mil 630 millones de dólares, alrededor de 50 mil millones de pesos, para modernizar las seis refinerías de Pemex como parte de un plan para disminuir la importación de combustibles.

El futuro mandatario, quien asumirá funciones el 1 de diciembre, anticipó que el costo estimado para construir una nueva refinería, que estaría lista en tres años, sería de 8,400 millones de dólares, alrededor de 160 mil millones de pesos.

Como parte de su campaña electoral, López Obrador prometió construir dos refinerías pequeñas o una mediana como parte de su estrategia para el sector, que se ha deteriorado por prácticas corruptas que serán desterradas, según el futuro presidente.

López Obrador no precisó si los planes de inversión en refinación serán enteramente financiados con dinero del Estado o por particulares. Con ello se busca que operen al 100 por ciento de su capacidad en dos años, como detalló en semanas atrás.

Las seis refinerías de Pemex están trabajando a alrededor del 40 por ciento de su capacidad de 1.6 millones de barriles por día (bpd), al tiempo que las importaciones de gasolinas y diesel se han disparado en los últimos meses a niveles récord, en medio de interrupciones programadas y no programadas de las plantas, cuya operación arroja pérdidas desde hace años para Pemex.

Por otra parte, el presidente electo dijo que prevé inversiones equivalentes a 75 mil millones de pesos (unos 4 mil mdd) para perforar pozos y aumentar la producción de crudo en los estados de Veracruz, Tabasco y Chiapas, tanto en campos en tierra firme como en aguas someras del Golfo de México, para apuntalar la producción de hidrocarburos.