Los elevados precios de los combustibles dispararon la inflación en julio, hasta su nivel más alto de cuatro meses. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un aumento de 0.54% mensual, así como una tasa de inflación anual de 4.81%, la más alta desde la variación de 5.04 por ciento de marzo.

La inflación interanual de México se aceleró en el séptimo mes del año debido a incrementos en los precios de las gasolinas, principalmente los de bajo octanaje. En ese periodo, el precio de la gasolina magna permaneció sobre los $19.00 pesos por litro, la gasolina premium se comercializó en promedio a un precio de $20.00 pesos, mientras que el diésel se vendió sobre los $19.50 pesos.

Las expectativas de bancos, corredurías y firmas de análisis apuntaban a que la inflación interanual publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) se habría ubicado en 4.80% hasta el cierre del séptimo mes del año, frente al 4.65% a junio.

Este dato es el más alto para la inflación desde el 5.04% que registró en marzo. El Banco de México tiene un objetivo de inflación del 3.0%, más o menos un punto porcentual, un nivel que rebasó desde enero del año pasado.